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miércoles, 5 de mayo de 2010

CARTA

Mi preciosísimo inmortal:

Las paredes nunca serán suficientes pese a la cantidad o grosor de las mismas, los seres humanos lo hemos comprobado a través del tiempo; y no me refiero al hecho de hacer historia, hablo de aquellas invisibles que hacemos aparecer como un acto involuntario de supervivencia. Así, van cayendo una a una mientras la costra se pone más dura.

Leerme no significaba entenderme, sólo tenerme/tenerte y a veces eso es suficiente. Lo digo por tí, porque proclamo que te tuve. Aseguro haber sido el sindrome de tu mano ajena, el factor impertinente de tus noches oceánicas, la envidia sensata de tu falsa locura y, sobretodo, la razón más grande de esa duda que no respondes porque soy YO la respuesta.

Pides ayuda y te escondes. Peor aún, te escondes, luego te quejas y chillas peor que cobrador de combi. Terminas por colarte en un mundo que ha sido formado por otros y copias de los demás el siguiente paso que te toca dar. Tú saltas, te encanta saltar porque tú
siempre adelante o arriba si te ven en vertical.

Los que te quieren te lanzan una sonrisa y pasan la mano por tu cabeza. Ahí estás de nuevo sintiendote vivo porque te ven, porque te miman, pero no te entienden. Sentirte diferente te tiene más cerca, o como leímos una vez "Sólo la emoción perdura. Sólo la armonía quiebra".

A veces pienso que hablo de la misma persona cuando lo leo, pero me niego tajantemente a que tengan el mismo final. Me pregunto por qué te gusta tanto y aquí la respuesta eres TÚ.

"Lo insufrible era el egoísmo y su hijito, el dolor".

Ya no te lastimes, por favor.

Todo eso con deseos de conservarte, conmigo o con otra:

- Tu petite mort.

miércoles, 29 de abril de 2009


Mr Right andaba con buena racha, me escribió hace un par de días para hacérmelo saber:

"Buenas noches vida mía, te escribo de noche y desde el balcón porque la luz del vecino es capaz de iluminar todo el pasadizo, supongo que no sé como haré para dormir ahora.

He tenido una buena semana: He sabido de tí, las deudas se han ido pagando solas, le he mandado dinero a mi madre, la gente ya no me parece tan extraña, yo no le parezco extraño a nadie e incluso he encontrado a un prospecto muy interesante de amigo, pero más adelante te contaré de él, por supuesto.

Hoy la mañana todo me olía a nuevo... es fantástico estar tan lejos del ruido, donde las melodías desde los árboles ya no te huyen. Un buen vistazo por la ventana puede llenarte la cabeza de infinidades de cosas como una musa barata, pero siempre dispuesta. Di un buen respiro de aire limpio y saqué la botella de vino que habíamos reservado para celebrar mi primer mes aquí, imagína mi cara cuando encontré el dinero que pensaba que había perdido antes el viaje... así en bolitas, en el fondo de la caja, ¿es que acaso tu tienes algo que ver con eso? Supongo que sí, sabes que no soy el mejor ahorrando y que recién tendría algo fijo para estas fechas, te amo por eso.

Corrí entonces a comprar el cuadro que quería para tí, esa imágen que tiene todito de tus ojos, por la que trataba de pasar todos los días frente a la galería para no olvidar cómo miras cuando estás molesta. Entré con poca esperanza la verdad, pues me habían dicho que ya estaba separado, sorpresa la mía cuando me dicen que aún lo tienen así que ahora lo tengo yo, entre mis manos.
Sabes que tampoco sirvo para las sorpresas, que lo quiero todo rápido y no me guardo nada, menos cuando estoy emocionado, mucho menos si es que es algo que tiene que ver contigo. No aguantaba ni la espera de una carta y fui corriendo a llamarte (el teléfono en casa es un lujo un poco dispensable por ahora, además tengo tus grititos bien grabados en la oreja izquierda: llámese también tu rinconcito favorito).

Bajé hasta el parque para encontrarme con un cartón que decía "teléfono malogrado"... chillé de cólera pero no quería arruinar la noticia, tenía que hablarte con buenas vibras y no perdía nada con intentar con el vecino, total debe estar en una deuda infinita conmigo. Llevo 29 días viviendo como un vampiro, pero deberías ver las maravillas que hace, supongo que le entra la inspiración por la noche y lo entendemos perfectamente, sobre todo tú.

Bueno, de regreso a casa pasé bajo el puente, miré algunos perros y te imaginé tirada en el piso con ellos, preguntando sus nombres y buscando alguno interesante para el que pronto tendremos (me pregunto si habrás encontrado alguno en mi ausencia). Entonces vi a uno que te gustaría, uno negro, orejón, con los ojos más claros que el cielo, que me llegaba justo la rodilla, pero siguó la voz de su dueño antes de que pudiera preguntarle... justo ahí, un billete de 100.

Anoche soñé contigo, ¿sabes? también sabes que nunca sueño contigo, que prefiero vivirte todita despierto... imagino que ha sido algún tipo de señal, talvéz mañana me levante y hayan pasado 168 días, tenga que correr al aeropuerto para no perder el avión y pueda verte al fin.

Ahora tengo que irme, el vecino anda despierto pero ausente con otro de sus experimentos así que mejor no lo molesto, sé que tú no me dejarías. Tendré que morderme las ganas por unos días hasta que lo recibas. Aprovecharé en ir a la tienda para comprar un billete de lotería, sólo por si las moscas porque por tu culpa ahora también soy supersticioso.

Sólo quería decirte eso... ahora me toca encontrarte en alguna otra cosa.

Espérame."

Y como no hacerlo. Yo por mi lado he encontrado un árbol exactamente de su tamaño aunque nada suave cuando se le abraza, una piedrita del marrón de sus ojos, una camisa a cuadros roja como las que solía usar con la que duermo todas las noches y un libro que parece haber sido escrito por él, pero en donde falto yo. Ironías i guess... Mr. Right tendrá que aparecer, espero que antes de lo acordado, por ahora tengo todo esto entre mis manos.